Las brujas de Salem

martes, 30 de diciembre de 2008

La ciudad de Salem, en el estado de Massachusetts, es famosa por los juicios por brujería que se llevaron a cabo en 1692 y que se saldaron con la ejecución de 20 personas. Una de las leyendas de Salem sobre brujos habla de un tal Matthew Maule, vecino puritano y pacífico, que murió en la horca debido a las acusaciones de un ricohombre de la ciudad, Gilbert Pyncheon, que codiciaba sus tierras por encontrarse ubicado en ellas un manantial de agua potable. Poco antes de morir, Maule maldijo a su acusador con estas palabras: "¡Que Dios le haga beber sangre!". Poco después Pyncheon compró las tierras del supuesto brujo y edificó en ellas una casa, hoy día visita obligada de cualquier turista de paseo por la ciudad, la célebre Casa de las Siete Tejas, de la que no pudo disfrutar. El mismo día de la inauguración apareció muerto a causa de una hemorragia que manaba de su boca...

Los Castrati


Entre los siglos XVI y XVIII se extendió la costumbre de castrar a los niños con buena voz para destinarlos al canto en el coro de las iglesias. Por medio de la emasculación de adolescentes se pretendía crear voces de varones sopranos, ya que la Iglesia Católica prohibía el canto de una voz femenina dentro de sus templos. Estos fueron los célebres Castrati, para quienes se escribieron las primeras óperas. El más famoso durante el siglo XVIII fue Carlo Broschi, más conocido como Farinelli, que cosechó grandes éxitos en los teatros de toda Europa y también aquí en España, donde se le contrató para curar con su voz las depresiones del rey Fernando VI.

Los "escrúpulos" del Cardenal Richelieu

sábado, 27 de diciembre de 2008

La invención de los cuchillos de mesa se la debemos al famoso Cardenal Richelieu, consejero del rey Luis XIII de Francia. Este imprescindible utensilio cotidiano no se utilizó tal y como lo conocemos hasta el siglo XVII, y todo fue debido a la visión escrupulosa de este gran hombre. Hasta entonces los comensales de un banquete utilizaban dagas puntiagudas para servirse la comida de la mesa, y al finalizar este, los volvían a utilizar como mondadientes para escarbarse las encías. Tanto debió de ser el asco que aquella costumbre causó en el severo Cardenal que ordenó que todas las puntas de la dagas que se utilizaban en la mesa de su palacio fuesen redondeadas o romas.

La Biblioteca-Archivo Vaticano

martes, 23 de diciembre de 2008

Las estanterías de los Archivos Vaticanos miden alrededor de 25 kilómetros, sin contar con los Archivos Secretos, a los que solo tiene acceso el Papa y un número concreto de cardenales y alta jerarquía del Estado Vaticano. La Biblioteca-Archivo Vaticana cuenta con más de un millón de volúmenes, más de cien mil mapas y grabados y aproximadamente cien mil manuscritos.

El Papa más viejo y más joven


Adriano I (1 de Febrero de 772 - 25 de Diciembre de 775) contaba ya con 80 años de edad cuando fue elegido Papa.
Benedicto IX
(21 de Octubre de 1032 - Septiembre de 1044, 10 de Marzo - 1 de Mayo de 1045, 8 de Noviembre de 1047 - 16 de Julio de 1048) solo tenía 12 años cuando fue elegido Papa.

La "moral victoriana" de los ingleses

lunes, 22 de diciembre de 2008

Los ingleses de la era victoriana creían con toda la conciencia de su ética puritana que un lactante absorbía el carácter moral de la mujer que le amamantaba, normalmente la madre, pero no siempre, pues estaban de moda las nodrizas. La elección de estas mujeres de pecho nutricio era por tanto una cuestión de suma importancia, ya que estaba en juego nada menos que la futura moral del infante. Ha quedado constancia en los anales de la paternidad más benefactora los casos de celosos caballeros ingleses que en la búsqueda concienzuda de nodrizas adecuadas para sus hijos probaban in situ y sin demoras la calidad de la leche de estas.

Honoré de Balzac

domingo, 21 de diciembre de 2008

El número de anécdotas de Honoré de Balzac daría para escribir un blog únicamente dedicado a él, pero hoy podemos mencionar un par de ellas que son especialmente características de su persona. La obra del escritor es descomunal, imposible de abarcar en una sola vida si deseamos también leer a otros muchos. Pues bien, La Comedia Humana estaba condenada a quedar inconclusa. Balzac tenía ya planeados otros muchos títulos de su gigantesca obra, no sólo anotaciones sobre las tramas y los nombres de los personajes, sino las maquetas de los libros encuadernados y los títulos puestos en los cantos. Solía decir que lo tenía todo en su cabeza y sólo pedía más tiempo para rellenar todas aquellas hojas en blanco a la espera de su realista pluma. Era realmente un proyecto imposible de abarcar, ni siquiera para un hombre que se tomaba treinta tazas de café diarias para mantener un ritmo de prosa inigualable. Su vida era su escritura. Nada estaba por delante de su obra, ni siquiera las mujeres, aunque por lo que se sabe tuvo muchas amantes. En este tema Balzac era inflexible, era partidario de la castidad del escritor mientras estuviese sumergido en una obra. Famoso es que llegó a recriminar a Dumas hijo su afición por el sexo femenino; aquel joven perdía demasiadas energías en cuestiones de cama. Y es que Balzac defendía la teoría de que en una noche de amor con una mujer se perdía al menos medio volumen de un libro, algo inadmisible. Concluía finalmente que no había en el mundo una sola mujer que mereciera tanto la pena como para perder en un año dos volúmenes, es decir, cuatro noches.

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